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Amando Lacueva

«El asedio»: crímenes bajo las bombas de Cádiz

Por Amando Lacueva · · ★★★★

Sobre El asedio, de Arturo Pérez-Reverte

El asedio es la prueba de que la novela histórica y la novela negra pueden convivir en el mismo libro sin estorbarse. Pérez-Reverte sitúa la acción en Cádiz entre 1811 y 1812, con la ciudad cercada por el ejército francés y convertida en refugio de las Cortes y de media España.

En ese escenario aparece una serie de asesinatos de muchachas, siempre en lugares donde poco antes ha caído una bomba francesa. El encargado de resolverlos es el comisario Rogelio Tizón, un policía violento y sin escrúpulos que, sin embargo, resulta extrañamente fascinante. A su alrededor giran una comerciante gaditana, Lolita Palma, y un artillero francés obsesionado con alcanzar cada rincón de la ciudad con sus proyectiles.

La reconstrucción de Cádiz es portentosa: el puerto, el comercio, las tertulias, los espías. A veces la novela se detiene demasiado en esos detalles y la intriga criminal queda en segundo plano, pero el conjunto tiene una ambición y una atmósfera difíciles de olvidar.

Una ciudad sitiada, un traidor que se esconde y agentes de uno y otro bando: el lector que disfrute de este libro tiene mucho en común con La marca del traidor.