«El último reino»: vikingos sin leyenda dorada
Bernard Cornwell es uno de esos autores que hacen que la historia parezca fácil. En El último reino, primera entrega de sus Crónicas sajonas, nos traslada a la Inglaterra del siglo IX, cuando los daneses han conquistado casi todos los reinos y solo Wessex resiste.
El protagonista, Uhtred, es un muchacho sajón capturado y criado por los daneses, lo que le permite mirar a ambos bandos con el mismo cariño y la misma desconfianza. Esa doble pertenencia es el motor del libro: Uhtred admira la libertad y la alegría de sus captores, pero el destino lo empuja hacia el piadoso y calculador rey Alfredo.
Cornwell narra las batallas como nadie, con un realismo áspero que huele a barro y a sangre. Los vikingos no son aquí ni monstruos ni héroes de leyenda, sino guerreros, comerciantes y granjeros con sus propios dioses y sus propias razones.
Es una novela de aventuras pura, sin grandes pretensiones literarias, pero de las que se leen en dos noches y obligan a buscar la siguiente.
La mitología nórdica, vista desde la arqueología del presente, es el corazón de El triángulo vikingo.