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Amando Lacueva

«La guerra de los mundos»: el miedo original

Por Amando Lacueva · · ★★★★★

Sobre La guerra de los mundos, de H. G. Wells

Toda historia de invasión extraterrestre escrita después de 1898 le debe algo a La guerra de los mundos. Lo sorprendente es que, releída hoy, la novela de H. G. Wells no parece una pieza de museo, sino un libro inquietantemente actual.

La trama es conocida: unos cilindros caen en la campiña inglesa, de ellos salen los marcianos y, con sus trípodes y su rayo calórico, arrasan en pocos días el país más poderoso de su tiempo. Wells lo cuenta a través de un narrador anónimo que huye, se esconde y observa, y esa mirada a ras de suelo es la que convierte el relato en una experiencia de puro miedo.

Pero el gran tema del libro no son los invasores, sino nosotros. Wells pone a la Inglaterra imperial en el lugar de los pueblos que ella misma había colonizado y nos obliga a mirar nuestra civilización desde fuera: frágil, presuntuosa y prescindible. El desenlace, que no desvelaré a quien no lo conozca, es una lección de humildad.

Es un clásico breve, directo y todavía capaz de quitar el sueño.

La idea de que la Tierra podría no pertenecernos, y de que otros vengan a reclamarla, recorre también En tierra prestada.