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Amando Lacueva

«Victus»: 1714 sin banderas de cartón

Por Amando Lacueva · · ★★★★

Sobre Victus, de Albert Sánchez Piñol

Escribir sobre 1714 es pisar un terreno minado: es fácil caer en la épica de cartón piedra o en el panfleto. Albert Sánchez Piñol esquiva ambos peligros con una decisión brillante, la de contar el sitio de Barcelona a través de Martí Zuviría, un ingeniero militar formado en la escuela de Vauban que no cree en casi nada salvo en la geometría de las fortificaciones.

La voz de Zuviría, vieja, deslenguada y burlona, es el gran acierto del libro. Gracias a ella la novela puede ser a la vez una crónica minuciosa del asedio, un tratado sobre el arte de defender y atacar plazas fuertes y una comedia picaresca llena de personajes estrafalarios.

Hay momentos en que la documentación pesa y el lector tiene que atravesar páginas de bastiones y trincheras. Pero merece la pena: cuando llega el asalto final, la tensión acumulada estalla con una fuerza que pocas novelas históricas consiguen.

Una lectura imprescindible para entender aquel año sin necesidad de compartir ninguna bandera.

El mismo asedio, desde la lucha por el poder dentro de la ciudad, es el centro de Guerra a ultranza.