«Zaragoza»: el asedio contado desde dentro
Cada vez que vuelvo a los Episodios Nacionales compruebo que Galdós inventó casi todo lo que los novelistas históricos españoles hemos intentado después. Zaragoza, el sexto episodio de la primera serie, es probablemente el más intenso de todos.
El narrador, Gabriel Araceli, llega a la ciudad a finales de 1808 y queda atrapado en el segundo asedio francés. Lo que sigue son semanas de combate casa por casa, hambre, epidemias y una resistencia que roza lo irracional. Galdós no esconde el heroísmo, pero tampoco el precio: la ciudad se desangra página a página.
Lo extraordinario es cómo combina la gran escala con las historias pequeñas. Junto a los asaltos y las minas bajo los conventos, hay un drama familiar, el del avaro Candiola y su hija, que da a la novela un contrapunto íntimo y amargo. El resultado es un retrato coral de una ciudad entera.
Es un libro escrito hace más de siglo y medio y, sin embargo, su ritmo sigue siendo moderno. Si alguien duda de que la novela histórica pueda emocionar sin renunciar al rigor, que empiece por aquí.
La Guerra del Francés vista desde otra ciudad sitiada, Tarragona, es el escenario de La marca del traidor y Muerte al invasor.