
Y el hombre creó a Dios
Ensayo
Un ensayo que invierte la premisa teológica tradicional: no fue Dios quien creó al hombre, sino el hombre quien proyectó en la divinidad sus miedos, necesidades y virtudes ante el caos y la muerte.
Dónde encontrarlo
¿Y si no fue Dios quien creó al hombre, sino el hombre quien inventó a Dios? Este ensayo parte de esa inversión para recorrer el origen de las ideas religiosas: cómo el miedo a la muerte, al caos y a lo desconocido llevó a la humanidad a proyectar en una divinidad sus propias necesidades.
Sobre el ensayo
Amando Lacueva sigue el rastro de las nociones de alma y divinidad desde la filosofía griega —el Oráculo de Delfos, Platón— hasta su transformación en el cristianismo, y examina el papel de las religiones como instrumentos de consuelo, cohesión y control.
Pero el libro no se queda en la crítica. Su propuesta es aceptar la brevedad de la vida y asumir que, sin un juicio divino, la responsabilidad de vivir bien recae en cada uno. La utilidad para los demás y la capacidad de aprender de los propios errores ocupan el lugar de la obediencia.
El ensayo cierra con una imagen que resume su tesis: la vida como una huella en la arena, destinada a borrarse, pero valiosa por la firmeza con la que se traza.
Si te gustan…
Los ensayos sobre el origen de las creencias y de la civilización, como Sapiens, de Yuval Noah Harari. Dentro de la obra del autor, la religión aparece en clave de sátira en Yo no mordí la puta manzana.
Ediciones
- Ebook · 2026 · 90 páginas